UNCERTAINTY | n´UNDO en la Bienal de Arquitectura de Venecia 2021

 

Localización: Venecia, Italia

Año: 2021

Marco:  Bienal de arquitectura de Venecia

#Incertidumbre #Reflexión  #Bienal

 

INCERTAINTY

El Antropoceno podría definirse como la era de la incertidumbre, de la nueva sociedad-modernidad líquida. Por primera vez el ser humano, por encima de la Naturaleza, es capaz de alterar el Planeta; de manera directa e indirecta, de modo consciente y peligrosamente inconsciente. 

Estas metamorfosis nunca experimentadas antes, generan cambios muchas veces inesperados y poco predecibles: incontrolados. Este escenario se mueve a gran velocidad, la herramienta de lo digital, que genera cambios y alteraciones con una frecuencia casi continua, haciendo inútiles predicciones, modelos y visiones. 

Esta falta de certeza casi absoluta del devenir incorpora en la ecuación otros dos factores: tiempo y límite. 

Tiempo entendido como material, un material para construir propuestas y acciones que obliga a olvidar lo perfecto, lo cerrado, lo acabado. Todo lo terminado se diluye en la incertidumbre que lo vuelve obsoleto con cada segundo. El material–tiempo destroza el objeto, significado y entendido como ese deseo platónico de lo absoluto, del reino de los dioses, del sueño del creador. No existe por tanto la arquitectura perfecta, la obra eterna que se mantiene firme frente a los temporales del mundo; sino el proceso que convierte lo arquitectónico en lo que necesita ser en cada instante, en cada mutación. La incertidumbre convierte la arquitectura en una marea continua de oportunidades para pensar en lo próximo imprescindible, soñar la utopía deseable, y programar la cercanía en un proceso flexible de idas y vueltas que autoajuste la respuesta necesaria al momento preciso. Herramientas diferentes para procesos y escenarios inéditos. 

El espacio de esta nueva era, de esta nueva realidad en la que las certezas no nos sujetan ya al mundo, es el limes, esa condición limítrofe y fronteriza que constituye nuestro signo de identidad, donde ocurren los descubrimientos de lo desconocido y el intercambio entre esto y lo otro, entre lo que es y lo que será o podría haber sido; el territorio donde lo arquitectónico precisa navegar para encontrar esa nueva arquitectura de lo desconocido por venir. El límite es siempre el espacio de la investigación, de la expedición, el lugar entre la naturaleza y el mundo; ese espacio que según Eugenio Trías constituye nuestra propia condición y ha de constituir por tanto la de nuestra propia arquitectura. Un sendero dinámico que debe trazarse conforme a nuestro incierto itinerario, en un proceso abierto y adaptable que permita la flexibilidad de la transformación y la reutilización de lo posible. 

El límite no es sino el vacío aun por definir, donde todo puede ocurrir y los procesos de transformación pueden ser continuos si precisan serlo.